Probé la Harley Ultra Classic Electr Glide. Impresiones
Publicado: 06 Oct 2008, 10:27
Ayer tuve la oportunidad de probar la Harley Davidson Ultra Classic Electra Glide, tope de gama de la marca.
La idea era probar la crème de la crème de Harley y comprobar las excelencias de la marca, no ya únicamente como objeto de deseo, sino como vehículo de dos ruedas.
Como ya he comentado en alguna ocasión, la relación HD-Custom en la mente del público no motorista en general está muy arraigada y es muy común el que alguien me vea llegar en mi VN 1600 y exclame algo parecido a “¡Pedazo Harley!, así que me dirigí a probar la susodicha moto con el objetivo de comparar ambas motos desde un punto de vista custom. Es decir, cualidades como estabilidad, respuesta del motor, frenos y demás, quedarían en segundo plano respecto de otras cualidades como ergonomía, diseño, capacidad de impacto etc.
La primera impresión nada más llegar al concesionario es inmejorable. La moto llama poderosamente la atención. Se la ve grande, con muchos relojes, altavoces y demás. Los acabados son muy buenos y variados. En definitiva, se la ve una máquina hecha para impresionar, y lo consigue.
La siguiente impresión es diferente, y es cuando nos subimos a ella. Ya no se la ve tan grande, lo cual podría ser considerado una ventaja, pero lo que antes era impresionante, ya no lo es tanto; ¿porqué? Pues por el depósito. El depósito de combustible, aunque tiene una capacidad decente es pequeño a la vista; diría que desmesuradamente pequeño. Es una pena que la primera impresión tan positiva se vea empañada por una segunda claramente mejorable. Si uno se compra una HD de las grandes, espera llevar algo muy grande entre las piernas (ojo, que nadie vea aquí connotaciones freudianas ni nada por el estilo; estamos hablando de motos) y con ese depósito las cosas no cuadran. Siguiendo con estas segundas impresiones con la moto todavía parada, vemos que el centro de gravedad es algo alto para una custom, cosa que no es excesivamente problemática porque se llega con los dos pies al suelo y la Electra, al fin y al cabo, es una Touring.
Se da la orden de arrancada y… aquello no suena a Harley. Salvando las distancias, me recuerda más a una moto de turismo de media cilindrada. Es más, sonaría muy parecida a la Deauville si no fuera porque al abrir gases tiene un cierto rugido de admisión que la redime en parte. El famoso potato-potato-potato que tantos éxitos de crítica ha cosechado no aparece. Con la moto parada con el motor en marcha veo pasar otras HD de los clientes que han acudido al día de puertas abiertas y … ahí sí que se oía otro tipo de sonido, en la mayoría de los casos ilegales, ya que parecían pasar ampliamente el nivel sonoro permitido.
Esperando a que la caravana se ponga en marcha subo los pies a las plataformas y, ¡caramba!, la pantorrilla derecha da con el filtro de aire. Nada grave, pero algo molesto.
Nos ponemos en marcha y la moto se mueve con una agilidad muy agradable. No es un barco difícil de manejar y se maneja en el tráfico con mucha dulzura. Toco un par de veces el claxon intentando poner los intermitentes, pero dada la peculiar colocación de éstos, es algo habitual cuando se sube uno a una HD viniendo de una métrica. Tomamos la salida a la carretera de La Coruña y nada que objetar al comportamiento de la moto, su motor, frenos, etc. Sin embargo, la pierna derecha cada vez va adoptando una postura más forzada porque el filtro de aire se va calentando y me quema la pantorrilla. Al final de la prueba mis piernas casi adoptaban la posición de las once y cuarto de un reloj
Por fin llegamos al concesionario y dejo la moto.
Conclusiones.
Lo cierto es que me siento decepcionado por la prueba de la moto.
Como ya comenté la primera impresión fuera de la moto es magnífica. Sin embargo la prueba en marcha dejó bastante que desear por los siguientes motivos:
1. El depósito es muy pequeño a la vista y desmerece el conjunto impresionante de la moto.
2. El sonido es francamente decepcionante. No suena como siempre nos han dicho que debe sonar una Harley
3. El filtro de aire quema la pantorrilla derecha, con lo que la posición de conducción es mala.
Saludos.
La idea era probar la crème de la crème de Harley y comprobar las excelencias de la marca, no ya únicamente como objeto de deseo, sino como vehículo de dos ruedas.
Como ya he comentado en alguna ocasión, la relación HD-Custom en la mente del público no motorista en general está muy arraigada y es muy común el que alguien me vea llegar en mi VN 1600 y exclame algo parecido a “¡Pedazo Harley!, así que me dirigí a probar la susodicha moto con el objetivo de comparar ambas motos desde un punto de vista custom. Es decir, cualidades como estabilidad, respuesta del motor, frenos y demás, quedarían en segundo plano respecto de otras cualidades como ergonomía, diseño, capacidad de impacto etc.
La primera impresión nada más llegar al concesionario es inmejorable. La moto llama poderosamente la atención. Se la ve grande, con muchos relojes, altavoces y demás. Los acabados son muy buenos y variados. En definitiva, se la ve una máquina hecha para impresionar, y lo consigue.
La siguiente impresión es diferente, y es cuando nos subimos a ella. Ya no se la ve tan grande, lo cual podría ser considerado una ventaja, pero lo que antes era impresionante, ya no lo es tanto; ¿porqué? Pues por el depósito. El depósito de combustible, aunque tiene una capacidad decente es pequeño a la vista; diría que desmesuradamente pequeño. Es una pena que la primera impresión tan positiva se vea empañada por una segunda claramente mejorable. Si uno se compra una HD de las grandes, espera llevar algo muy grande entre las piernas (ojo, que nadie vea aquí connotaciones freudianas ni nada por el estilo; estamos hablando de motos) y con ese depósito las cosas no cuadran. Siguiendo con estas segundas impresiones con la moto todavía parada, vemos que el centro de gravedad es algo alto para una custom, cosa que no es excesivamente problemática porque se llega con los dos pies al suelo y la Electra, al fin y al cabo, es una Touring.
Se da la orden de arrancada y… aquello no suena a Harley. Salvando las distancias, me recuerda más a una moto de turismo de media cilindrada. Es más, sonaría muy parecida a la Deauville si no fuera porque al abrir gases tiene un cierto rugido de admisión que la redime en parte. El famoso potato-potato-potato que tantos éxitos de crítica ha cosechado no aparece. Con la moto parada con el motor en marcha veo pasar otras HD de los clientes que han acudido al día de puertas abiertas y … ahí sí que se oía otro tipo de sonido, en la mayoría de los casos ilegales, ya que parecían pasar ampliamente el nivel sonoro permitido.
Esperando a que la caravana se ponga en marcha subo los pies a las plataformas y, ¡caramba!, la pantorrilla derecha da con el filtro de aire. Nada grave, pero algo molesto.
Nos ponemos en marcha y la moto se mueve con una agilidad muy agradable. No es un barco difícil de manejar y se maneja en el tráfico con mucha dulzura. Toco un par de veces el claxon intentando poner los intermitentes, pero dada la peculiar colocación de éstos, es algo habitual cuando se sube uno a una HD viniendo de una métrica. Tomamos la salida a la carretera de La Coruña y nada que objetar al comportamiento de la moto, su motor, frenos, etc. Sin embargo, la pierna derecha cada vez va adoptando una postura más forzada porque el filtro de aire se va calentando y me quema la pantorrilla. Al final de la prueba mis piernas casi adoptaban la posición de las once y cuarto de un reloj
Por fin llegamos al concesionario y dejo la moto.
Conclusiones.
Lo cierto es que me siento decepcionado por la prueba de la moto.
Como ya comenté la primera impresión fuera de la moto es magnífica. Sin embargo la prueba en marcha dejó bastante que desear por los siguientes motivos:
1. El depósito es muy pequeño a la vista y desmerece el conjunto impresionante de la moto.
2. El sonido es francamente decepcionante. No suena como siempre nos han dicho que debe sonar una Harley
3. El filtro de aire quema la pantorrilla derecha, con lo que la posición de conducción es mala.
Saludos.