Y ahora, por fin, ya semos vulcaneros
Publicado: 29 Jun 2010, 10:00
Que no lo había contado. Que ya tengo la moto de Kephren, que ya no es la moto de Kephren y que ahora es mi moto, mi tesoro.

Hace una semana subí en autobús a por ella para bajármela conduciendo. Hace más de un mes que no conduzco, sólo había llevado una 125 y me estreno con una que pesa el doble bajándomela de Donosti a Madrid, con dos cojones.
Por lo demás, todo fueron facilidades y hospitalidad motera. Kephren se ofreció sin necesidad de pedírselo a alojarme en su casa una noche para que no tuviese que pegarme los dos viajes en el mismo día, se encargó de limitarla y pasarle la ITV para que la tuviese lista, me fue a buscar a la estación de autobuses de Donosti, me llevó a cenar, me l...
Un momento, eso de cenar necesita una imagen que lo retrate en toda su grandeza, que estamos hablando de Donosti:

Dos codillos del tamaño de una cabeza, racionaza de pimientazos y racionaza de patatas con ali-oli. Para picar algo, ¿sabes?
Al día siguiente me llevó a probar la moto por todos los terrenos posibles: autopista, carretera nacional y carretera comarcal. 60 kms de paisajes, bosques, valles... Una gozada. La moto iba... Bueno, qué os voy a contar. Antes de llegar a la mitad ya le dije "La has vendido".
Luego vinieron los inevitables problemas burocráticos por culpa de la inutilidad de los teleoperadores de Direct Seguros, que hasta las 18h fueron incapaces de confirmarme si tenía seguro o no, y esa hora ya era muy tarde para hacerme un viaje a Madrid, a donde llegaría muy de noche. Kephren y su mujer insistieron -y yo encantado- que me quedase otra noche y me fuese tranquilamente de día. Compré unos gayumbos de emergencia y Kephren me prestó una camiseta. Encantadores.
Era la noche de San Juan, así que agarramos las borricas y me llevó a Hernani a ver un akelarre y la hoguera.

Akelarre
Y ya al día siguiente, descansado, limpito y motorizado me fui, primero, a Bilbao a saludar a un colega, y después de comer, a Madrid como un señor, haciendo Vss, emparejándome por el camino con otros moteros, provocando miradas de admiración de los enlatados y rugiendo como una bestia, porque ¡la madre de Dios, cómo rugen los Vance&Hines! Bajé de la moto como si tuviese dos vasos en los oídos.
En fin, que estoy encantado con la compra y agradecidísimo a Kephren y su mujer por la amabilidad y disposición demostrada. A vuestro servicio para lo que necesitéis.

Hace una semana subí en autobús a por ella para bajármela conduciendo. Hace más de un mes que no conduzco, sólo había llevado una 125 y me estreno con una que pesa el doble bajándomela de Donosti a Madrid, con dos cojones.
Por lo demás, todo fueron facilidades y hospitalidad motera. Kephren se ofreció sin necesidad de pedírselo a alojarme en su casa una noche para que no tuviese que pegarme los dos viajes en el mismo día, se encargó de limitarla y pasarle la ITV para que la tuviese lista, me fue a buscar a la estación de autobuses de Donosti, me llevó a cenar, me l...
Un momento, eso de cenar necesita una imagen que lo retrate en toda su grandeza, que estamos hablando de Donosti:

Dos codillos del tamaño de una cabeza, racionaza de pimientazos y racionaza de patatas con ali-oli. Para picar algo, ¿sabes?
Al día siguiente me llevó a probar la moto por todos los terrenos posibles: autopista, carretera nacional y carretera comarcal. 60 kms de paisajes, bosques, valles... Una gozada. La moto iba... Bueno, qué os voy a contar. Antes de llegar a la mitad ya le dije "La has vendido".
Luego vinieron los inevitables problemas burocráticos por culpa de la inutilidad de los teleoperadores de Direct Seguros, que hasta las 18h fueron incapaces de confirmarme si tenía seguro o no, y esa hora ya era muy tarde para hacerme un viaje a Madrid, a donde llegaría muy de noche. Kephren y su mujer insistieron -y yo encantado- que me quedase otra noche y me fuese tranquilamente de día. Compré unos gayumbos de emergencia y Kephren me prestó una camiseta. Encantadores.
Era la noche de San Juan, así que agarramos las borricas y me llevó a Hernani a ver un akelarre y la hoguera.

Akelarre
Y ya al día siguiente, descansado, limpito y motorizado me fui, primero, a Bilbao a saludar a un colega, y después de comer, a Madrid como un señor, haciendo Vss, emparejándome por el camino con otros moteros, provocando miradas de admiración de los enlatados y rugiendo como una bestia, porque ¡la madre de Dios, cómo rugen los Vance&Hines! Bajé de la moto como si tuviese dos vasos en los oídos.
En fin, que estoy encantado con la compra y agradecidísimo a Kephren y su mujer por la amabilidad y disposición demostrada. A vuestro servicio para lo que necesitéis.