Con una sonrisa de oreja a oreja.
Publicado: 17 May 2011, 22:38
Con una sonrisa de oreja a oreja es como llevo desde el viernes que fui a recoger mi negrita, una VN900 classic con defensas respaldo y plataformas (de momento). La verdad es que estaba de los nervios porque aunque todavía tenía reciente las practicas del carné, mi experiencia con motos es prácticamente nula (no lo es porque en la casa del pueblo a la que hace años que no voy hay una Minicross a la que hice sufrir bastante), no sabía si iba a poder con ese monstruo. Desde que me llamaron por la mañana para decirme que podía ir a recogerla, hasta las 16h que salía del trabajo pasé las horas más largas de mi vida. Tanto que no pude ni comer, ya que tenía el estomago lleno de una mezcla explosiva de nervios y el miedillo que he dicho antes. Encima cuando llego al concesionario veo que para sacar el hierro tengo que hacerlo subir por una cuesta considerable, es decir que los primeros metros que iba ha hacer tenían un hándicap más... bufff casi me da algo en ese momento. Pero duró poco mas, el tipo del conce me da las últimas instrucciones (aunque ya me lo sabía todo, ya que llevo bastantes meses en este magnifico foro empapándome de todo, leyendo todo lo que he podido y más) y me da la mano, adiós.
Total, que me subo con los nervios todavía, de hecho no tengo recuerdo de haberme puesto los bartulos (chaqueta, casco, guantes...) pero el hecho es que si los llevaba. La arranco, y suena de maravilla. Un sonido precioso a unos dB moderados. Miro a la cuesta y me digo, allá vamos. Puntito de gas y a soltando poco a poco el embrague. Al ver como afronta la cuesta algo cambió dentro de mi. La mezcla de nervios y miedo cambia hasta convertirse en un "Woooooooooo" que sale por mi boca, y me cambia la cara rápidamente formándose una sonrisa de oreja a oreja.
Me voy a darle de comer y a rular un poquito. Tan "poquito" que en el primer fin de semana le he hecho un poco más de 300Km, y porque estuvo lloviendo el sábado por la tarde.
No tardo en darme cuenta de que hay que lo más complicado con la moto (que tampoco es mucho) es callejear y que hay que pisar siempre con fuerza porque a la negrita le atrae mucho el suelo.
Si el viernes ya tenía una sonrisa en la cara, el sábado por la mañana cuando fui a hacer una rutilla (que llevaba muchísimo tiempo queriendo hacer en moto, ya que tengo que pasar a menudo con el coche y veía a un buen número de moteros dándome envidia) se me quedó cara de Joker. Causado por dos motivos, una buena carretera larga con sus curvitas suaves y en un entorno precioso. Y el segundo, al cruzarme con otras motos al alargar mi brazo izquierdo hacia ese mismo lado y formar una "V" con los dedos índice y corazón y ver que todos (casi) me respondían de la misma manera. Daba igual en ese momento que no llevase ni 24 con la moto, que fuese un novato o un desconocido, ya me habían aceptado como uno más, como un compañero que está disfrutando de la carretera, el entorno y del tiempo de una manera que nadie que no esté dentro puede tan siquiera imaginar.
Ahora no hay manera de despegarme de la moto.
Saludos y gracias por informar y educar de la manera que lo hacéis en este foro de la manera que lo hacéis. Nos seguimos leyendo y nos vemos en la carretera.
Vsssss
Total, que me subo con los nervios todavía, de hecho no tengo recuerdo de haberme puesto los bartulos (chaqueta, casco, guantes...) pero el hecho es que si los llevaba. La arranco, y suena de maravilla. Un sonido precioso a unos dB moderados. Miro a la cuesta y me digo, allá vamos. Puntito de gas y a soltando poco a poco el embrague. Al ver como afronta la cuesta algo cambió dentro de mi. La mezcla de nervios y miedo cambia hasta convertirse en un "Woooooooooo" que sale por mi boca, y me cambia la cara rápidamente formándose una sonrisa de oreja a oreja.
Me voy a darle de comer y a rular un poquito. Tan "poquito" que en el primer fin de semana le he hecho un poco más de 300Km, y porque estuvo lloviendo el sábado por la tarde.
No tardo en darme cuenta de que hay que lo más complicado con la moto (que tampoco es mucho) es callejear y que hay que pisar siempre con fuerza porque a la negrita le atrae mucho el suelo.
Si el viernes ya tenía una sonrisa en la cara, el sábado por la mañana cuando fui a hacer una rutilla (que llevaba muchísimo tiempo queriendo hacer en moto, ya que tengo que pasar a menudo con el coche y veía a un buen número de moteros dándome envidia) se me quedó cara de Joker. Causado por dos motivos, una buena carretera larga con sus curvitas suaves y en un entorno precioso. Y el segundo, al cruzarme con otras motos al alargar mi brazo izquierdo hacia ese mismo lado y formar una "V" con los dedos índice y corazón y ver que todos (casi) me respondían de la misma manera. Daba igual en ese momento que no llevase ni 24 con la moto, que fuese un novato o un desconocido, ya me habían aceptado como uno más, como un compañero que está disfrutando de la carretera, el entorno y del tiempo de una manera que nadie que no esté dentro puede tan siquiera imaginar.
Ahora no hay manera de despegarme de la moto.
Saludos y gracias por informar y educar de la manera que lo hacéis en este foro de la manera que lo hacéis. Nos seguimos leyendo y nos vemos en la carretera.
Vsssss