¿ Nosotros cuando nos vamos a indignar ?
Publicado: 11 Jul 2011, 23:08
A continuación reproduzco el editorial publicado en la revista XTREME BIKES en su número 93. Por considerarlo oportuno y actual.
¿Nosotros cuando nos vamos a indignar?
Cada vez que veo en la tele a Pere Navarro, con esa habilidad suya que tiene para perder amigos cada vez que expone al respetable algunas de sus ocurrencias, me entran ganas de vomitar. Pero cuando veo a su jefe, a esa “ joven promesa “ de la política española que con toda seguridad será el elegido por su partido como candidato a la presidencia del gobierno en las próximas elecciones, me dan unos retortijones y un sudor frío de estate u no te menees.
Y es que don Alfredo, que por lo visto es como ahora le gusta que le llamen, le tiene una especial aversión a las motos, y cada vez que el director de la DGT le da los índices de siniestralidad se pone enfermo de ver como los pobres motoristas caemos como chinches. Pero ojo, no os engañéis, que no es porque le importemos y sienta lástima de nuestros familiares, porque importar ( a la vista de lo rápido que dio un toque a sus colegas para que en vez de gastarse un pastizal en rotondas, fuentes y aceras con el famoso Plan E cambiaran guardarrailes y arreglaran los puntos negros y baches de las carreteras ) le importamos tres cojones porque le hundimos las estadísticas haciéndole quedar fatal en la des-Unión-Europea.
Y ese, ese y no otro es el motivo de la implacable persecución a la que nos somete a los que sentimos que la moto es además del mejor medio de locomoción, una forma vida. El último refugio en el que algunos nos parapetamos para no ser absorbidos por la cada día más abundante manada de borregos en la que que los españoles nos estamos dejando convertir.
Carnet por puntos, carné por tramos , la ley de reformas mas por culera de Europa, una obligatoria limitación de potencia que es discriminatoria con quienes elegimos la moto como opción, puesto que cualquier “ experimentado “ chaval con 18 años puede comprar tropecientos caballos de “ buga “ para jugar a las carreras sin que nadie le ponga pegas ….Todas y cada una de esas medidas tienen como único fin que las motos desaparezcan, porque si esa no es la idea lo disimulan muy bien.
No hace mucho cerró Honda la fábrica, le siguió Yamaha, el grupo Piaggio está a punto de echar la persiana a Derbi,si no lo ha hecho ya cuando estés leyendo esto, y los importadores y tiendas de recambios, accesorios y equipamiento, concesionarios oficiales y talleres independientes, todo un sector industrial y empresarial del que depende el sustento de más de cien mil familias, languidece rezando a todos los santos de su devoción para que a ninguno de estos dos personajes se les ocurra la idea ( putada sería mas acertado ) definitiva con la que apuntillarnos a los motoristas para siempre jamás.
Los ciudadanos han empezado a hacer oir sus voces, sus derechos, sus demandas. Todos piden , todos exigen , todos quieren algo, y mientras tanto nosotros parece que seguimos esperando que un día alguien en la Carrera de San Jerónimo se levante con ganas de apoyar el mundo de la moto, pero con nuestra actitud, con la pasividad que nos caracteriza, lo único que vamos a conseguir es que nos borren del mapa. O pero aún, que nos obliguen a ir andando, en transporte público o en bicicleta, y hasta que nos hagamos ciudadanos respetables ….Y me pregunto: ¿ nosotros cuendo nos vamos a indignar.?
¿Nosotros cuando nos vamos a indignar?
Cada vez que veo en la tele a Pere Navarro, con esa habilidad suya que tiene para perder amigos cada vez que expone al respetable algunas de sus ocurrencias, me entran ganas de vomitar. Pero cuando veo a su jefe, a esa “ joven promesa “ de la política española que con toda seguridad será el elegido por su partido como candidato a la presidencia del gobierno en las próximas elecciones, me dan unos retortijones y un sudor frío de estate u no te menees.
Y es que don Alfredo, que por lo visto es como ahora le gusta que le llamen, le tiene una especial aversión a las motos, y cada vez que el director de la DGT le da los índices de siniestralidad se pone enfermo de ver como los pobres motoristas caemos como chinches. Pero ojo, no os engañéis, que no es porque le importemos y sienta lástima de nuestros familiares, porque importar ( a la vista de lo rápido que dio un toque a sus colegas para que en vez de gastarse un pastizal en rotondas, fuentes y aceras con el famoso Plan E cambiaran guardarrailes y arreglaran los puntos negros y baches de las carreteras ) le importamos tres cojones porque le hundimos las estadísticas haciéndole quedar fatal en la des-Unión-Europea.
Y ese, ese y no otro es el motivo de la implacable persecución a la que nos somete a los que sentimos que la moto es además del mejor medio de locomoción, una forma vida. El último refugio en el que algunos nos parapetamos para no ser absorbidos por la cada día más abundante manada de borregos en la que que los españoles nos estamos dejando convertir.
Carnet por puntos, carné por tramos , la ley de reformas mas por culera de Europa, una obligatoria limitación de potencia que es discriminatoria con quienes elegimos la moto como opción, puesto que cualquier “ experimentado “ chaval con 18 años puede comprar tropecientos caballos de “ buga “ para jugar a las carreras sin que nadie le ponga pegas ….Todas y cada una de esas medidas tienen como único fin que las motos desaparezcan, porque si esa no es la idea lo disimulan muy bien.
No hace mucho cerró Honda la fábrica, le siguió Yamaha, el grupo Piaggio está a punto de echar la persiana a Derbi,si no lo ha hecho ya cuando estés leyendo esto, y los importadores y tiendas de recambios, accesorios y equipamiento, concesionarios oficiales y talleres independientes, todo un sector industrial y empresarial del que depende el sustento de más de cien mil familias, languidece rezando a todos los santos de su devoción para que a ninguno de estos dos personajes se les ocurra la idea ( putada sería mas acertado ) definitiva con la que apuntillarnos a los motoristas para siempre jamás.
Los ciudadanos han empezado a hacer oir sus voces, sus derechos, sus demandas. Todos piden , todos exigen , todos quieren algo, y mientras tanto nosotros parece que seguimos esperando que un día alguien en la Carrera de San Jerónimo se levante con ganas de apoyar el mundo de la moto, pero con nuestra actitud, con la pasividad que nos caracteriza, lo único que vamos a conseguir es que nos borren del mapa. O pero aún, que nos obliguen a ir andando, en transporte público o en bicicleta, y hasta que nos hagamos ciudadanos respetables ….Y me pregunto: ¿ nosotros cuendo nos vamos a indignar.?