No sé por dónde tenéis pensado llegar, pero si me permitís una sugerencia para la ida, echadle un vistazo a ésto:
http://maps.google.es/maps?f=d&source=s ... 537598&z=8
Haríais algunos km más (qué es eso para los
mandriles) pero la última parte de la ruta me resulta imprescindible para los que visitéis la zona. Esta misma mañana he hecho la ruta que os comento por la
ribera de Cubas (Valdeganga, Alcozarejos, Cubas, Jorquera, Alcalá del Júcar).
Mirar si la he hecho veces y en todas las estaciones del año, y sigo disfrutandola cada vez que puedo. Aunque para mí lo ideal es recorrerla en otoño (menudo colorido), ahora en primavera y después del año tan lluvioso que llevamos, los campos y l0os jardines de las casas-cuevas están vestidos con sus mejores galas.
Si decidís rutear esta zona, no olvidéis repostar antes, ya que a partir de Mahora creo que no hay gasolineras.
Os pego un extracto de la reseña turística de esta ruta:
Siguiendo el curso de la carretera, que discurre paralela al río, llamarán su atención las pequeñas aldeas de casas-cuevas excavadas en la roca, arquitectura característica en los pueblos de la ribera del Júcar. En pocos minutos llegamos a Jorquera, la antigua "Xurquera", capital administrativa y señorial de este estado y dependiente del Señorío de Villena, villa medieval de interés cultural que se alza a orillas del Júcar, bordeada de murallas almohades (s.XII). Entre sus muchos atractivos destaca la Parroquia de Santa María de la Asunción, de estilo gótico-renacentista, con lienzos de gran interés y una Cruz Procesional de plata del s.XVI en su interior. La Casa del Corregidor, del 1.727, con labras heráldicas, la llamada Torre de Doña Blanca, construida para defender el acceso de la villa, y las rejas del Ayuntamiento que datan del s.XVII.
En buena parte de la población predomina todavía la arquitectura medieval y existen numerosas casas blasonadas. Como hallazgo arqueológico de importancia destacan las tumbas del s.VI encontradas en las proximidades de la población.
Algunos miradores, construidos al afecto, nos permiten disfrutar de excelentes vistas panorámicas, desde allí se divisa todo el esplendor de la villa fortificada.
Merece la pena visitar Jorquera y las pedanías de la ribera del Júcar en el mes de Mayo. El día 22 de este mes se celebra la Romería de la Virgen de Cubas, con alardes de Moros y Cristianos, fiestas de gran interés turístico y cultural.
Sin dejar el curso del río llegamos a La Recueja, pequeño y tranquilo pueblo, donde el paisaje y la posibilidad de acampar son los mejores motivos para visitarlo.
La llegada a Alcalá del Júcar puede ser todo un acontecimiento, es, sin lugar a dudas, uno de los pueblos más espectaculares y pintorescos de toda La Manchuela, con sus casas escalonadas en una ladera hasta la cima donde se alza el castillo árabe, que da nombre al lugar ("AL-KALA": el castillo) y abrazado por la hoz de este río.
Declarado conjunto histórico artístico, Alcalá del Júcar fue antiguamente aduana del Camino Real de Castilla a Levante. Hoy, sus empinadas calles, abocadas hacia el río, tienen un singular atractivo turístico que seduce al primer golpe de vista. Un atractivo al que se unen particularmente alguna de sus cuevas que atraviesan la montaña sobre la que se asienta la Hoz del Júcar, y que se encuentran abiertas al público. Concretamente, muy cerca de Alcalá del Júcar en una de la paredes verticales dela hoz, se halla la Cueva de Garadén, fortificada por los árabes y célebre por su función de vigía en el Camino Real citado. De igual modo, merece la pena visitarse la plaza de toros, única por su forma irregular, siendo su construcción un ejemplo típico de lo que eran las construcciones de tapial (barro y piedra). Para disfrutar de unas excelentes vistas, tanto del pueblo como de la hoz, conviene situarse en los miradores existentes en los caminos que se dirigen a los pueblos aldeños como Las Casas del Cerro o las Eras de Alcalá.
Como obras arquitectónicas de interés destacan en Alcalá del Júcar, la parroquia de San Andrés (s.XVI al XVIII) con pórtico de entrada neoclásico, un puente sobre el Júcar de origen romano y reconstruido en el siglo XVIII, el castillo de origen árabe, aunque reformado en época cristiana, y la Ermita de San Lorenzo (s.XVIII).
En cuanto a la visita a Alcalá del Júcar:
Tenéis que aparcar las motos a la entrada del pueblo, en uno de los múltiples aparcamientos que veréis por allí.
Alcalá del Júcar tiene una pequeña
playa a la entrada del pueblo, por lo que si os lleváis el bañador podrías chapotear un ratillo y refrescar esos cuerpos serranos

Y quien sólo quiera mojarse por dentro, en esa misma zona hay varios bares con terracitas donde podréis esperar a los bañistas, o bien navegar en la barca que circula por la hoz, partiendo desde la propia playa.
Una vez fresquitos y con ropa cómoda, dependiendo de la hora podéis ir primero a comer o dar un paseo por el pueblo (calles muy estrechas de marcado carácter árabe). Cosas que visitar (aunque el propio entorno natural y las calles del pueblo ya conforman una agradable vista, es recomendable visitar:
Puente romano, iglesia parroquial, plaza de toros (única en su estilo por su forma irregular. Se desconoce su fecha de construcción y se reconstruyo en 1902 para celebrar festejos taurinos y teatro, se encuentra al otro lado del río en la ladera de la montaña), el castillo... Y por supuesto, si os apetece visitar alguna de las cuevas excavadas en la roca, hay 3 que están abiertas al público como bares. Son las conocidas como “Cuevas del Diablo”, “Cuevaqs de Masagó” y “Cuevas del Rey Garadén” (que no debe confundirse con la cueva natural de Garadén en las cercanías de la villa, en un paredón vertical de la hoz, fortificada por los árabes y que se trata de uno de los contados ejemplos de cuevas fortificadas conocidas en nuestra península.)
PARA COMER:
En Alcalá existen un montón de bares y restaurantes. Dependiendo de cuántos seáis y lo que queráis gastar podréis optar por unos u otros. No obstante por si os sirve mi recomendación, de todos los que he visitado me quedo con dos, de estilo diferente, pero que se come muy bien:
Restaurante "La Ribera". Abierto a partir de las 13'30 es un restaurante pequeñito (creo que sólo dispone de 6 mesas) y con una carta bastante corta, pero bien elaborada. (Hoy he comido ahí). No se puede hacer reserva, por lo que os recomiendo que si pensáis comer aquí, no esperéis mucho más de las 2 de la tarde. Posibilidades: Arroz Caldoso, Gazpacho Manchego (no confundir con el andaluz, que no tiene nada que ver, éste es con tortas y carne de caza pollo, conejo y perdiz) y Cocinado (plato elaborado con judías pintas y creo que trigo). Como véis, cocina "ligerita". Si preferís también tienen moje (ensalada fresquita), embutidos de la zona, chuletillas...
Restaurante "El Moli": Este es más grande, y además tiene una terraza junto al río. Hace tiempo que no voy ahí a comer, pero recuerdo que se comía muy bien, aunque es algo más caro que el otro que os he dicho.
Perdonar por el ladrillo que os he dejado de recuerdo, jejeje: Si queréis algo más, no tenéis más que preguntar.