CRONICA DE UNA RUTA SIN RUTEAR DEL 21-02-2010
Publicado: 21 Feb 2010, 23:02
Saludos a la compañía:
Yo me pregunto como es posible este tiempo c@%&# . . .que durante la semana se va manteniendo y cuando llega el finde ¡¡zassss. . .agua por doquier!!
Pues si amigos míos, en la mañana de hoy sonó el despertador a las 7,00h A.M. (hora zulu) Cuando abro los ojos y noto como una sonrisilla burlona en la esfera del reloj, como pensando por su parte . . . –mira el capullín éste, ande irá a estas horas un domingo, dia del Señor y fiesta de guardar- Pues eso digo ¿ a donde pretendía yo ir ? Pues nada, que a pesar de que lloviznaba me calzo el traje de luces, vamos, de lucirme sobre la moto.
Mis vaqueritos ajustados, mi cinturón con las cruces templarias, mi bolsa de pernera cual cartuchera o soporte de bandera de heraldo, en fin . . . ¡¡ hecho un pimpollo, oiga!! Pues para ya que voy, hacia el garaje, lugar donde pernocta mi montura a buen recaudo de miradas indiscretas y de deseos lujuriosos de los amigos de lo ajeno.
Llego al lugar y le paso su gamucita para el polvo, un poquito de cristasol para que brillen y reluzcan sus ojitos que me miran mimosos y tiernos. Entre tanto, el motor al ralenti, cogiendo temperatura para que el brioso corcel salga por la rampa con fuerza, con grácil empuje.
Ya la montura caliente, limpia y presta para la cabalgada, para recorrer los caminos cual caballero andante desfaciendo entuertos, mas bien desfaciendo kilómetros o leguas, como queráis, el jinete pimpollamente engalanado da rienda suelta a la potencia del corcel, acariciando suavemente su oreja diestra y decidido, sobre tan noble grupa, a salir por el portalón cuando, desabridamente, furiosamente, con saña, yo diría casi rencorosamente, una tromba de agua calló de los cielos. Más que llover es que la tiraban con mala uva desde arriba. Que ni corcel, ni caballero, ni traje de agua, ni barca que hubiera o hubiere tenido a mi disposición habría podido contener tanta mala leche, o mala agua, como se quiera.
En fin, que desandé el trecho andado, por que no puedo decir que realmente hubiese montado, que para el caso unos metros no equivalen a cabalgada, ni siquiera un trotecillo.
Pues eso, que aposente en su pesebre nuevamente la cabalgadura dejándola caliente y a buen recaudo, lástima, con lo limpia y brillante que la tenía . . .otra vez será.
Salu-2
Yo me pregunto como es posible este tiempo c@%&# . . .que durante la semana se va manteniendo y cuando llega el finde ¡¡zassss. . .agua por doquier!!
Pues si amigos míos, en la mañana de hoy sonó el despertador a las 7,00h A.M. (hora zulu) Cuando abro los ojos y noto como una sonrisilla burlona en la esfera del reloj, como pensando por su parte . . . –mira el capullín éste, ande irá a estas horas un domingo, dia del Señor y fiesta de guardar- Pues eso digo ¿ a donde pretendía yo ir ? Pues nada, que a pesar de que lloviznaba me calzo el traje de luces, vamos, de lucirme sobre la moto.
Mis vaqueritos ajustados, mi cinturón con las cruces templarias, mi bolsa de pernera cual cartuchera o soporte de bandera de heraldo, en fin . . . ¡¡ hecho un pimpollo, oiga!! Pues para ya que voy, hacia el garaje, lugar donde pernocta mi montura a buen recaudo de miradas indiscretas y de deseos lujuriosos de los amigos de lo ajeno.
Llego al lugar y le paso su gamucita para el polvo, un poquito de cristasol para que brillen y reluzcan sus ojitos que me miran mimosos y tiernos. Entre tanto, el motor al ralenti, cogiendo temperatura para que el brioso corcel salga por la rampa con fuerza, con grácil empuje.
Ya la montura caliente, limpia y presta para la cabalgada, para recorrer los caminos cual caballero andante desfaciendo entuertos, mas bien desfaciendo kilómetros o leguas, como queráis, el jinete pimpollamente engalanado da rienda suelta a la potencia del corcel, acariciando suavemente su oreja diestra y decidido, sobre tan noble grupa, a salir por el portalón cuando, desabridamente, furiosamente, con saña, yo diría casi rencorosamente, una tromba de agua calló de los cielos. Más que llover es que la tiraban con mala uva desde arriba. Que ni corcel, ni caballero, ni traje de agua, ni barca que hubiera o hubiere tenido a mi disposición habría podido contener tanta mala leche, o mala agua, como se quiera.
En fin, que desandé el trecho andado, por que no puedo decir que realmente hubiese montado, que para el caso unos metros no equivalen a cabalgada, ni siquiera un trotecillo.
Pues eso, que aposente en su pesebre nuevamente la cabalgadura dejándola caliente y a buen recaudo, lástima, con lo limpia y brillante que la tenía . . .otra vez será.
Salu-2