...vamos a ver, ¿que hacemos a estas horas despiertos, eh?, ¿no podemos dormir?, como dice mi parienta "deja ya el ordenador, ¿no tienes suficiente en el trabajo?"
....hoy empiezo mi turno de noche, seré el puto amo del foro por unas horas JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA (¡¡con mucho eco!!)
bona nit
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
...ostiassssss, Guri, impresionante ese avatar, jajajajajajajaja, mira que te tiro una ristra de ajos y hago una cruz con los dedos, ¿eh?....
un saludo compañero
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
....cuando me toca de noche, lo que se dice trabajar, trabajar, pues no mucho, mas bien es controlar el correcto funcionamiento de los sistemas informáticos, si todo va bién pues la noche es tranquila....
Por cierto, ahora que no nos lee nadie, ejem, nunca he estado en "O entroido" de Verín, lo confieso, lo confieso, por esas fechas nunca he tenido esa oportunidad, pero dice mi primo que es de Verín de toda la vida que son mas chulos que los de Xinzo, ála!!
saludiños
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
....hoy no hay sueño ¿eeeh?, mecachis eso se arregla con un cuento para dormir:
Hace muchos, muchos años, todas las personas estaban fuertes y sanas. Hacían comidas muy variadas, y les encantaban la fruta, las verduras y el pescado; diariamente hacian ejercicio y disfrutaban de lo lindo saltando y jugando. La tierra era el lugar más sano que se podía imaginar, y se notaba en la vida de la gente y de los niños, que estaban llenas de alegría y buen humor. Todo aquello enfadaba terriblemente a las brujas negras, quienes sólo pensaban en hacer el mal y fastidiar a todo el mundo.
La peor de todas las brujas, la malvada Caramala, tuvo las más terrible de las ideas: entre todas unirían sus poderes para inventar una poción que quitase las ganas de vivir tan alegremente. Todas las brujas se juntaron en el bosque de los pantanos y colaboraron para hacer aquel maligno hechizo. Y era tan poderoso y necesitaban tanta energía para hacerlo, que cuando una de las brujas se equivocó en una sola palabra, hubo una explosión tan grande que hizo desaparecer el bosque entero.
La explosión convirtió a todas aquellas malignas brujas en seres tan pequeñitos y minúsculos como un microbio, dejándolas atrapadas en el líquido verde de un pequeño frasco de cristal que quedó perdido entre los pantanos. Allí estuvieron encerradas durante cientos de años, hasta que un niño encontró el frasco con la poción, y creyendo que se trataba de un refresco, se la bebió entera. Las microscópicas y malvadas brujas aprovecharon la ocasión y aunque eran tan pequeñas que no podían hacer ningún daño, pronto aprendieron a cambiar los gustos del niño para perjudicarle. En pocos días, sus pellizquitos en la lengua y la boca consiguieron que el niño ya no quisiera comer las ricas verduras, la fruta o el pescado; y que sólo sintiera ganas de comer helados, pizzas, hamburguesas y golosinas. Y los mordisquitos en todo el cuerpo consiguieron que dejara de parecerle divertidísimo correr y jugar con los amigos por el campo y sólo sientiera que todas aquellas cosas le cansaban, así que prefería quedarse en casa sentado o tumbado.
Así su vida se fue haciendo más aburrida, comenzó a sentirse enfermo, y poco después ya no tenía ilusión por nada; ¡la maligna poción había funcionado!. Y lo pero de todo, las brujas aprendieron a saltar de una persona a otra, como los virus, y consiguieron que el malvado efecto de la poción se convirtiera en la más contagiosa de las enfermedades, la de la mala vida.
Tuvo que pasar algún tiempo para que el doctor Sanis Saludakis, ayudado de su microscopio, descubriera las brujitas que causaban la enfermedad. No hubo vacuna ni jarabe que pudiera acabar con ellas, pero el buen doctor descubrió que las brujitas no soportaban la alegría y el buen humor, y que precisamente la mejor cura era esforzarse en tener una vida muy sana, alegre y feliz. En una persona sana, las brujas aprovechaban cualquier estornudo para huir a toda velocidad.
Desde entonces, sus mejores recetas no eran pastillas ni inyecciones, sino un poquitín de esfuerzo para comer verduras, frutas y pescados, y para hacer un poco de ejercicio. Y cuantos pasaban por su consulta y le hacían caso, terminaban curándose totalmente de la enfermedad de la mala vida.
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
....pues ya somos poquitos mirando a estas horas el foro, en concreto cuatro, pero no voy a ser chivato eh? , os pondré un cuento que seguro le contaré algún dia a mi peque, cuando los entienda, ver reir a tu niña o tu niño emociona y aquí va un cuento que habla eso, de la sonrisa en los niños........que nunca les falte esa sonrisa
...el cuento prometido...
"Pepito Chispiñas era un niño tan sensible, tan sensible, que tenía cosquillas en el pelo. Bastaba con tocarle un poco la cabeza, y se rompía de la risa. Y cuando le daba esa risa de cosquillas, no había quien le hiciera parar. Así que Pepito creció acostrumbrado a situaciones raras: cuando venían a casa las amigas de su abuela, siempre terminaba desternillado de risa, porque no faltaba una viejecita que le tocase el pelo diciendo "qué majo". Y los días de viento eran la monda, Pepito por el suelo de la risa en cuanto el viento movía su melena, que era bastante larga porque en la peluquería no costaba nada que se riera sin parar, pero lo de cortarle el pelo, no había quien pudiera.
Verle reir era, además de divertidísimo, tremendamente contagioso, y en cuanto Pepito empezaba con sus cosquillas, todos acababan riendo sin parar, y había que interrumpir cualquier cosa que estuvieran haciendo. Así que, según se iba haciendo más mayor, empezaron a no dejarle entrar en muchos sitios, porque había muchas cosas serias que no se podían estropear con un montón de risas. Pepito hizo de todo para controlar sus cosquillas: llevó mil sombreros distintos, utillizó lacas y gominas ultra fuertes, se rapó la cabeza e incluso hizo un curso de yoga para ver si podía aguantar las cosquillas relajándose al máximo, pero nada, era imposible. Y deseaba con todas sus fuerzas ser un chico normal, así que empezó a sentirse triste y desgraciado por ser diferente.
Hasta que un día en la calle conoció un payaso especial. Era muy viejecito, y ya casi no podía ni andar, pero cuando le vio triste y llorando, se acercó a Pepito para hacerle reír. No le tardó mucho en hacer que Pepito se riera, y empezaron a hablar. Pepito le contó su problema con las cosquillas, y le preguntó cómo era posible que un hombre tan anciano siguiera haciendo de payaso.
- No tengo quien me sustituya- dijo él, - y tengo un trabajo muy serio que hacer.
Carlitos le miró extrañado; "¿serio?, ¿un payaso?", pensaba tratando de entender. Y el payaso le dijo:
- Ven, voy a enseñartelo.
Entonces el payaso le llevó a recorrer la ciudad, parando en muchos hospitales, casas de acogida, albergues, colegios... Todos estaban llenos de niños enfermos o sin padres, con problemas muy serios, pero en cuanto veían aparecer al payaso, sus caras cambiaban por completo y se iluminaban con una sonrisa. Su ratito de risas junto al payaso lo cambiaba todo, pero aquel día fue aún más especial, porque en cada parada las cosquillas de Pepito terminaron apareciendo, y su risa contagiosa acabó con todos los niños por los suelos, muertos de risa.
Cuando acabaron su visita, el anciano payaso le dijo, guiñándole un ojo.
- ¿Ves ahora qué trabajo tan serio? Por eso no puedo retirarme, aunque sea tan viejito.
- Es verdad -respondió Pepito con una sonrisa, devolviéndole el guiño- no podría hacerlo cualquiera, habría que tener un don especial para la risa. Y eso es tan difícil de encontrar... -dijo Pepito, justo antes de que el viento despertara sus cosquillas y sus risas.
Y así, Pepito se convirtió en payaso, sustituyendo a aquel anciano tan excepcional, y cada día se alegraba de ser diferente, gracias a su don especial"
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
Ya que va de cuentos esto, os voy a contar el cuento de amor más bonito y más corto que jamás hayáis imaginado...
Había una vez un hermoso príncipe que le preguntó a la bellaPrincesa:
- ¿Te quires casar conmigo?
- Y ella le respondió: - ¡¡¡...NO!!!
Y el príncipe vivió feliz por muchos años yendo a pescar, a cazar y al bar todos los días con sus amigos y tomaba mucha cerveza, vino y cava, se ponía hasta el culo de copas cuantas veces quería, jugaba al golf y comía caviar porque le alcanzaba la pasta para eso y mucho más, dejaba la ropa tirada en la silla del comedor y follaba con mujeres de la noche y vecinas y amigas, no tenía que competir con vecinos y amigos por el mejor coche, el mejor lugar de vacaciones, tc... Y se tiraba pedos a mansalva y meaba salpicando la tapa del baño con la puerta abierta, cagaba leyendo sin límite de tiempo y cantaba eructando y se rascaba los huevos, viendo fútbol todo el fin de semana... y no le tocaban las pelotas.!!!!..
FIN
Yo de joven, corría que me las pelaba... y viceversa
John Wayne escribió:Ya que va de cuentos esto, os voy a contar el cuento de amor más bonito y más corto que jamás hayáis imaginado...
Había una vez un hermoso príncipe que le preguntó a la bellaPrincesa:
- ¿Te quires casar conmigo?
- Y ella le respondió: - ¡¡¡...NO!!!
Y el príncipe vivió feliz por muchos años yendo a pescar, a cazar y al bar todos los días con sus amigos y tomaba mucha cerveza, vino y cava, se ponía hasta el culo de copas cuantas veces quería, jugaba al golf y comía caviar porque le alcanzaba la pasta para eso y mucho más, dejaba la ropa tirada en la silla del comedor y follaba con mujeres de la noche y vecinas y amigas, no tenía que competir con vecinos y amigos por el mejor coche, el mejor lugar de vacaciones, tc... Y se tiraba pedos a mansalva y meaba salpicando la tapa del baño con la puerta abierta, cagaba leyendo sin límite de tiempo y cantaba eructando y se rascaba los huevos, viendo fútbol todo el fin de semana... y no le tocaban las pelotas.!!!!..
FIN
....joder, y salía en moto cuando cuando le venía en gana sin dar explicaciones ¿PORQUE NO ME CONTARIAN A MI ESE CUENTO DE PEQUEÑO?, ¡¡BUAAAAAAA!!
"El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer pocos"
Fray Antonio de Guevara
JAJAJAJAJAAAA, hay que joderse con el principito de los c................
a ver cuando sea viejecito y arrugado, y todo le cuelgue, ya se acordara de la princesita..y bla, bla,bla,bla,
vulcaneracharra escribió:JAJAJAJAJAAAA, hay que joderse con el principito de los c................
a ver cuando sea viejecito y arrugado, y todo le cuelgue, ya se acordara de la princesita..y bla, bla,bla,bla,
Sí, sí, pero que le quiten lo bailao!!!
(y anda, que para entonces no tendrá colgajos también la princesa, jajajajajajajajajaja)