A mí este tío seboso lo tiraba por el barranco de Ronda y le ponía una ralea hambrienta esperando sus restos caer.
Me ca... en el merchandising yanki... coño que se lo queden si tanto les gusta, pero que no nos lo metan hata en la sopa.
Tengo al niño que ya no se emociona con lo de escribir la carta a los reyes. Total, el papa noel este le trae lo que quiere.
Con lo elegantes que son los Reyes, con sus camellos (su farlopa, sus chinos, etc), con sus pajes para distribuir la "mercancia", ¡joder! si hasta admitimos a Baltasar como inmigrante legal sin necesidad de papeles. Y encima vienen con colorao, incienso y mirra... si, mirra... jaco de calidad.
Y no como el seboso, que tiene que emborrachar al maricón del Rudolf para que vuele, que la nariz roja es porque va cocido de bourbon y el cornúpeto piensa que su nariz es un gps.
En fin, que me caliento... que yo soy de los Reyes Magos, que traen "más cosas".