Un energúmeno se me ha cruzado sin mirar y no me he metido dentro de su coche a preguntarle “hola qué tal” de puro milagro. Por medio segundo.
Podría haber sido un destrozo importante pero he tenido la potra de mi vida.
Acabo de gastar una vida...
Sustaco de los gordos, porque durante 5 milisegundos la hostia era “destrozo de moto, horquilla doblada, y yo dentro del coche de cabeza”
En el último momento no sé si se ha movido él o yo pero he pasado a 5cm, lo justo para darle con la defensa.
Siempre me ha parecido un pegote, lo de las defensas, pero bueno, en esta moto tenía claro que las quería tener, porque no es difícil que se te vaya al suelo en parado... pero con lo de hoy... uf. Es que me ha salvado el pie.









