Salgo de naja.
Desaparezco.
Paso de todo y de todos.
Que no me busqueis.
Que me voy.
Que ya está bien.
Me voy a honrar la memoria de aquellos que lucharon por la libertad y echaron a patadas a los gabachos de la capital del imperio.
Les honraré mientras desayuno viendo el mar desde la ladera de una montañita en el sur malagueño.
Señoras, señores, socias y socios, amigos varios, La capital del Imperio y sus habitantes cerramos por puente... al menos yo, que me lo he ganado, copón.
El lunes más.



